proyectos de ley

En busca de tierras para nuestras mujeres rurales

En la Cámara de Representantes  discutimos por estos días y ante la Comisión Quinta un muy interesante proyecto que busca priorizar a las  mujeres rurales en la adjudicación de terrenos baldíos por parte del Estado Colombiano.

La iniciativa tiene por objeto promover la equidad de género en la adjudicación de estos terrenos diseminados por todo el país, así como en la asignación de vivienda rural, la distribución de recursos para la promoción de proyectos productivos para fomento de la actividad rural, e igualmente fijar mecanismos que garanticen su real y efectiva aplicación con el fin de erradicar cualquier forma discriminatoria de género.

Este proyecto del cual además soy ponente, busca garantizar que por lo menos el 40% de las tierras baldías adjudicadas, la vivienda rural y los proyectos productivos cada año, sean para mujeres con la idea de que no sigan siendo objeto de la discriminación, teniendo en cuenta que tradicionalmente ellas se constituyen no solo en el pilar fundamental del hogar agrario, sino además en el punto de partida para el desarrollo rural y el arraigo a la tierra.

El acceso a la tierra es indispensable para la producción de alimentos y la generación de ingresos, también se constituye en un bien social y económico decisivo, que reviste una importancia crucial para la identidad cultural, el poder político y la participación en el proceso de toma de decisiones dentro de la sociedad. Las mujeres somos protagonistas centrales en los cambios que se están viviendo en el país y es por ello  que el acceso a la tierra se torna fundamental para hacernos gestoras de nuestro propio desarrollo.

Buscamos con esta propuesta que se garantice la igualdad de los derechos sobre la tierra para hombres y mujeres, pues ello aumenta la creación y retención de valor, las oportunidades económicas, favorece las inversiones en la tierra, la producción de alimentos y aumenta la seguridad familiar durante las transiciones económicas y sociales, dando lugar a una mejor administración de los recursos económicos y sociales. Una mujer empoderada de su tierra, es una mujer con la posibilidad de acceder al crédito, a la bancarización y ello las catapultará a convertirse en empresarias del campo con él éxito asegurado.

El propósito es acabar con la inequidad rural, hacer justicia con las mujeres del campo, muchas de ellas violentadas y así recuperen al menos parte de su dignidad, trabajando la tierra y siendo propietarias de estos terrenos en los que creemos puedan cimentar sus sueños y alcanzar la felicidad, pues a pesar de la importancia social y productiva de la mujer dentro del agrocolombiano, en especial en el tipo de producción familiar o campesina, el Estado Colombiano no tiene los desarrollos y los logros que permitan alcanzar una mayor inclusión y acceso de la mujer a sus derechos, por eso estamos en busca de tierras para nuestras mujeres rurales.