proyectos de ley

Innovación Agropecuaria, una ley que incluye a la mujer

Tengo el honor de ser ponente, de una de las iniciativas más importantes de la presente legislatura. Se trata de un proyecto de ley que crea el Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria el cual por sus alcances, no tiene antecedentes en el país.

La propuesta enmarcada dentro de los acuerdos suscritos en la mesa de diálogo  con la guerrilla de las Farc en La Habana, busca integrar la innovación agropecuaria con la asistencia técnica, la extensión, la formación, la capacitación y la gestión del conocimiento; tal como lo ha  planteado  la Comisión Especial para el sector agropecuario. La idea es fortalecer estos aspectos considerados claves para que el país entre en la era productiva y hacer del campo una empresa sostenible en todos los niveles.

Y es que este proyecto que vemos como la gran esperanza para el agro y que pretende ofrecer las herramientas para que Colombia deje la dependencia económica de los hidrocarburos y  concentre sus esfuerzos en la productividad del campo,  también es una  gran oportunidad para las mujeres  rurales  que estoy segura serán las principales  beneficiadas  con los cambios positivos que deben producirse.

El último censo nacional agropecuario dejó en evidencia los serios problemas que  tiene el país en materia de tecnología para el campo; tan solo el 10 por ciento de los productores acceden a la asistencia técnica y menos de una quinta parte se apoyan para sus labores en maquinaria y en riego. El mismo censo dejó al descubierto que son las mujeres parte esencial de la vida del campo. Llamó la atención como buena parte de los pequeños productores que  yacen en las zonas rurales  son mujeres que labran la tierra, además de las responsables de las tareas propias del hogar. Ese hecho hizo necesario que las autoridades agropecuarias del país priorizaran  a las mujeres rurales quienes tendrán la posibilidad de acceder mediante la asociatividad a la capacitación, formación y desarrollo de proyectos que les permita convertirse en empresarias y ser verdaderamente forjadoras de su propio desarrollo.

En las actuales circunstancias es necesario comprender  que no hay posibilidades de desarrollo agropecuario si no se tienen tres activos: acceso a tierras, a créditos y asistencia técnica en un mercado abierto y competitivo y por ello a las mujeres  campesinas se les dotará de las herramientas y se les entregarán los mecanismos para que puedan acceder a estas posibilidades en  igualdad de condiciones, pues el SNIA ofrecerá mejores oportunidades a más de  cuatro millones de pequeñas productoras, ya que el proyecto de ley establece asistencia integral, subsidiada y permanente en las zonas de alta producción; así mismo, tendrá una ejecución integral e innovadora, e involucrará temas del sector del agro como maquinaria, acompañamiento a las mujeres campesinas y comercialización.

Las mujeres tenemos en este proyecto de ley que acabamos de aprobar en primer debate las comisiones Quinta de Senado y Cámara la gran posibilidad de cerrar la brecha, de contribuir en la equidad de género que tanto hemos buscado. Nos resta como bancada, ejercer una actuación coherente para que en las plenarias se puedan consolidar la mayor cantidad de propuestas que redunden en beneficio de las mujeres trabajadoras del campo. Vamos por buen camino.